"La poesía, que congrega o disgrega, que fortifica o angustia, que apuntala o derriba las almas, que da o quita a los hombres la fe y el aliento, es más necesaria a los pueblos que la industria misma, pues esta les proporciona el modo de subsistir, mientras que aquella les da el deseo y la fuerza de la vida."
y si nadie esta aqui para brindar con mi copa eso debe ser bueno ni los falsos se acercaron eso debe ser bueno y si tendre que tragarme el trago amargo con este saco sin esqueleto y sin respeto por su alma devorandose en silencio sus ultimos pedazos de carne tragando sin ganas pero sin repulsion agotado por la razon de la sinrazon y la verdad de los mentirosos eso debe ser mejor lo mejor que me toca en esta noche
Sin un céntimo, solo, tal como vino al mundo, murió al fin en la plaza frente a la inquieta feria. Velaron el cadáver del dulce vagabundo dos musas: la esperanza y la miseria. Fue un poeta completo de su vida y su obra, escribió versos casi celestes, casi mágicos, de invención verdadera y como hombre de su tiempo que era también ardientes cantos y poemas civiles de esquinas y banderas. Algunos, los más viejos, lo negaron de entrada. Algunos, los más jóvenes, lo negaron después. Hoy irán a su entierro cuatro buenos amigos, los parroquianos del Café, los artistas del circo ambulante, unos cuantos obreros, un antiguo editor, una hermosa mujer y mañana, mañana, florecerá la tierra que caiga sobre él. Deja muy pocas cosas, libros, un Heine, un Whitman, un Quevedo, un Darío, un Rimbaud, un Baudelaire, un Schiller, un Bertrand, un Becquer, un Machado, versos de un ser querido que se fue antes que él, muchas cuentas impagas, un mapa, una veleta y una antigua fragata dentro de una botella. Los que le vieron dicen que murió como un niño. Para él fue la muerte como el último asombro: tenía una estrella muerta sobre el pecho vencido, y un pájaro en el hombro.
domingo, 27 de diciembre de 2009
Safo (griega, VII a.C) Platón, al parecer, llamó a Safo ¨la décima musa¨. El apodo alude, de alguna manera, al renombre de que gozó esta poetisa dentro del mundo griego. Nació y vivió en la isla de Lesbos; su pretendida homosexualidad, puesta en duda por la crítica moderna, determinó el destino semántico del calificativo de lesbiana. Su poesía, erótica y delicadamente carnal, es una de las expresiones más sorprendentes de la Grecia Preclásica.